Otra Obra Literaria



Ensayos

• Luces y sombras del cine negro (co-autor Javier Coma). Ed. Fabregat, 1981. 3ª edición. Agotado.

• El cine fantástico. Premio Gigamesh. Ed. Dirigido por, 1987. 2ª edición. Agotado.

• Los sueños de la palabra. Laertes, 1991.

• Nino Rota, la imagen de la música. Montesinos, 1989.

• La identidad del vampiro (inédito)

• La vuelta al mundo en 80 aventuras. Ed. Dirigido por..., 1995.

• Amarcord/Blade Runner. Ed. Dirigido por..., 1996. 3ª edición.

• El Padrino/Guerra y Paz. Ed. Dirigido por..., 1997.

• El Padrino II/La dolce vita. Ed. Dirigido por..., 1997.

• En la oscuridad. Breve antología crítica. Re-Bross, 1997.

• Avventura in cento film (Publicado originalmente en Italia). Le Mani, 1999.

• Creatividad. Gobierno de Aragón, 2003.


Literatura en libros colectivos:

• Cuentos bíblicos. Montesinos.

• Nuevas aventuras de Simbad el marino. Montesinos.

• Homenaje a Giacomo Casanova. Montesinos.

• Antología Cien años de cuentos en España. Alfaguara.

• Los hijos del cierzo (Cuentos de escritores aragoneses). Prames.

• Palabras, páginas, letras. Libros Pórtico

• Viaje a la memoria (Homenaje a la Universidad de Zaragoza)

• Estrategias de la memoria: Escritores aragoneses. Diput. Aragón

• Desde aquí (Artistas aragoneses con Chiapas). Prames.

• Palabra revelada. Ministerio de Cultura.

• Invitación a la lectura. Ministerio de Cultura.

  1. ZaragoZ-A. Diputación Provincial Aragón.

  2. La maldición de la momia. Relatos de terror sobre el antiguo Egipto. Valdemar.

  3. • Vivo o muerto. Cuentos del spaghetti western. Tropo Editores

  4. • Relatos para el número 100. Mira Editorial


Ensayo en libros colectivos:

• Diablesas y diosas. Ediciones Laertes.

• Terrores íntimos. Festival de Sitges.

• Lo esencial de Hitchcock. Imagfic. Madrid.

• Cien películas míticas. La Vanguardia.

• La narrativa: cinema y literatura. Fundación La Caixa.

• Alfred Hitchcock. Centro Cultural Campoamor. Oviedo.

• Al Oeste. Centro Cultural Campoamor. Oviedo

• La moralidad del cine. Centro Cultural Campoamor. Oviedo.

• Affari sporchi: il film giallo negli anni '80 (en Italia)

• La renovación de la leyenda: el western en los años cincuenta. Cine Club Gandaya.

• Antes del Apocalipsis: el cine de Marco Ferreri. Cátedra.

• La mirada oblicua: el cine de Robert Aldrich. Festival de Gijón.

• Richard Fleischer, entre el cielo y el infierno. Festival de Gijón.

• El cine de Aki Kaurismaki. Festival de Gijón.

• Cine español fantástico y de terror. Semana Cine Terror San Sebastián.

• Bernardo Bertolucci. Festival de San Sebastián.

• El cine fantástico de la Universal. Semana Cine Terror San Sebastián.

               • Over the Rainbow. Tierra Ediciones.

• El País de Nunca Jamás. Tierra Ediciones.

• La imprenta dinámica. Literatura española en cine español. Academia de Cine Español.

• Diccionario crítico del cine norteamericano. Las películas. T&B Editores.

• Il Santo Graal. Un mito senza tempo. Ed. De Ferrari. Génova (Italia)

• Cine fantástico y de terror alemán 1913-1927. Semana Cine Terror San Sebastián.

• Realidad, ciencia y ficción. Tierra Ediciones.

• En torno a la «Nouvelle Vague». Festival de  Gijón.

• Los «Nuevos Cines» en España. Ilusiones y desencantos de los años sesenta. Festival de Gijón.

• Enciclopedia del Cinema. I Films. Enciclopedia Treccani Roma / Cineteca Bologna

• Cinema & generi 2005. Le Mani. Italia.

• Enseñar a ver, aprender a ser. Tierra Ediciones.

• Las miradas de la noche. Ocho y medio Ed.

• Los «Nuevos Cines» en Italia. Festival de Gijón.

• Abel Ferrara: adicción, acción y redención. Festival de San Sebastián.

• Europa imaginaria. Valdemar / Festival de Sitges.

• Barbet Schroeder: itinerarios y dilemas. Festival de San Sebastián.

• Vientos del Este. Los nuevos cines en los países socialistas europeos 1955/75. Festival de Gijón.

Miradas para un nuevo milenio. Festival Alcalá de Henares

Cine y aprendizajes. Tierra Ediciones

Cinema & Generi 2007 (en Italia. Editoriale Le Mani)

• American Gothic (Festival de Sitges/Semana cine de terror Donostia)

• El demonio en el cine (Valdemar/Festival de Sitges)

• Henry King (Festival de San Sebastián)

• Un extraño entre nosotros: José Luis Borau (Festival de Cáceres)

• Paisajes y figuras: perplejos. El Nuevo Cine Alemán (1962/1982)

Raoul Walsh. Libros Nosferatu. San Sebastián. Coordinador

• David Lean. Libros Nosferatu. San Sebastián

  1. Elegías íntimas. Libros Documenta

  2. • Mario Monicelli. Festival San Sebastián/Filmoteca Española






(Su obra hasta 1990 ha sido analizada en el libro "Los dedos de la mano", Ramón Acín, 1991).

(Su obra ha sido analizada en el libro «José María Latorre: la aventura de escribir», de Israel Paredes Badía. 550 págs. 2003; inédito)



Guiones para televisión: Programa "Ficciones" (1973/74)


                   "El juramento" (J. W. Polidori)

"El baúl de Saratoga" (Robert Louis Stevenson)

"La muerta enamorada" (Teophile Gautier)

"El Resurreccionista" (Robert Louis Stevenson)

"La familia Vurdalak" (Alexis Tolstoi)

"Mal de ojo" (Teophile Gautier)

"El mensajero" (Robert Chambers)

"El guardián del signo amarillo" (Robert Chambers)

"El beso de un vampiro" (Alexandre Dumas)

"La condesa de Gratz" (Bram Stoker)

"La hostería El Dragón Volante" (Sheridan Le Fanu)

"El secreto de Wilhelm Storitz" (Jules Verne)

"Vinum Sabbati" (Arthur Machen)

"La renta espectral" (Henry James)

"Estirpe de la cripta" (Clark Ashton Smith)

"La sonrisa muerta" (Frances Marion Crawford)


Novela compacta, politemática, con profundo análisis de la vida actual, conseguida por medio de los distintos puntos de vista de sus personajes. La acción “total” se ubica en una rancia ciudad de provincias en evolución (...) y sobre ella planea la trabazón del contenido: la educación vista como negocio lucrativo, como castración de individuos y como perpetuación del sistema.

Ramón Acín. Andalán, 1982.

School Bus.

Novela.

Ediciones Libertarias, 1981.

Premio Degeneración de los 80.


A veces ocurre que leemos al dictado, a la costumbre o a la valoración ajena. Y esa es la razón de perdernos tantas y tan buenas obras, esas que no figuran en las listas de éxitos. En este caso, rompiendo las costumbres, me alegro de haber leído “Huida de la ciudad araña” porque he descubierto una buena novela, una capacidad narrativa no tan frecuente y una intriga sin soluciones que mantiene el interés hasta el final.

Alfonso García. Diario de León, 1982.

Huida de la ciudad araña. Novela.

Ediciones Queimada, 1981.


Las aparentes relaciones de dos parejas que se citan en una urbanización de verano para “actualizar” “Exiliados”, de James Joyce. Rodeados por una atmósfera apocalíptica digna de una de las plagas de Egipto configuran el planteamiento de una situación que desde la primera página está en descomposición y amenaza horror. Esta visión truculenta está apoyada con una técnica amenísima y apasionante que, sin duda, proviene del admirable dominio de materiales pertenecientes a la novela gótica.

José María Guajardo. Dunia, 1985.

Miércoles de ceniza.

Novela.

Montesinos, 1985.


En esta novela, un ritual de características semejantes a las de “Miércoles de ceniza” vuelve a repetirse desde la primera hasta la última página, teniendo esta vez como fondo la España Negra. El asesinato de un inquisidor aragonés por el que un grupo de comediantes que deambulan de aldea en aldea han de ser acusados, marca la pauta argumental para mostrarnos de frente, y con grandes dosis pictóricas, una bien surtida corte de los milagros en la que no faltan las brujas, los mendigos y los bandoleros, los herejes y los cristianos, componiendo una dantesca escenografía.

Ramón Villa. El Correo Español-El Pueblo Vasco, 1986.

Sangre es el nombre del amor.

Novela.

Montesinos, 1986.


La apuesta del autor excluye radicalmente lo convencional. La zambullida en los territorios de lo imaginario es su divisa. “Osario”, una obra intensa y poderosa, que no pudorosa, cumple estos requisitos. El sexo y la muerte recorren la novela. Eros y Thanatos en vicario abrazo (...) Una de las voces más singulares de la narrativa española contemporánea, que transita con tenacidad un camino abiertamente personal, apartado de la tiranía de las modas.

Ramón Freixas. La Vanguardia, 1988.

Osario.

Novela.

Finalista Premio Literatura Joven Ciudad de Toledo 1980.

Montesinos, 1987.


Podemos concebir la novela como dos interpretaciones de un final de siglo: cada una asume el espíritu del siglo que acaba y teje en torno a él una determinada historia. José María Latorre presenta una narración de moderna factura, más centroeuropea que castiza en cuanto a influencias, hábilmente hilvanada y muy atractiva para el lector. Es su mejor novela y una de las más destacadas en ese año, fértil para la narrativa española.

Manuel Longares. Cambio 16. 1989.

Las trece campanadas.

Novela.

Montesinos, 1989.


Una parábola en rico desenvolvimiento trifásico, conducida a términos y absurdo de ley general (...). En la lectura de “La noche transfigurada” —y repaso y búsqueda todavía no completada de la obra narrativa de Latorre— ha encontrado este firmante la certeza de un novelista de consistir y promesa seguro, trabajando duro, profundo, post-experimentador.

Dámaso Santos. “El Sol”, 1990.


Tiene un ritmo trepidante y una acción apasionante que agarra al lector de comienzo a fin, sin que le sea fácil dejar su lectura. La sorpresa, las muertes violentas, las acciones de unos y otros, intrigan en la línea de las mejores novelas del género (...) La novela está muy bien escrita. El diálogo, directo y eficaz, radiografía a los personajes. Las descripciones consiguen darnos las coordenadas de los ambientes madrileños.

Carlos Galán. Alerta. Santander, 1991.

El anillo de Moebius.

Novela.

Diputación Gral. de Aragón, 1991.

La noche transfigurada.

Novela.

Versal, 1990.


Estamos ante lo que puede parecer una muestra de “literatura del horror” pero no es así, ya que los cuentos de José María Latorre no producen escalofríos en la médula del lector por una razón muy sencilla: el autor pone por delante de la truculencia argumental el cuidado de la forma literaria. Latorre declara en el epílogo dedicar su libro a quienes tienen confianza en él y le animan a proseguir su carrera literaria. Me siento aludido en la dedicatoria, puesto que yo, convencido de sus facultades literarias, también sinceramente le animo a no cesar en el empeño.

Manuel Cerezales. El Sol, 1991.


In questo romanzo, Latorre si muove tra un passato e un presente, fra due punti di vista, due sguardi paralleli e dinamici. La realtà e la finzione, l’una vista con la distanza oggettiva del presente e l’altra vissuta tragicamente nel passato conferiscono a quest’opera il movimento, il ritmo e la bellezza delle immagini di un film romanzo o romanzo/film definitivo. Latorre esorcizza i suoi demoni, regola i suoi conti con il franchismo, con la sua cultura della morte, con la Chiesa e suoi rappresentanti.

Luigi Dapelo. Quaderni Iberoamericani. Torino, 1994

Treinta y cinco milímetros de Franco.

Novela.

Xordica, 1993.


El potencial de José María Latorre reside en la compensada fusión de realidad-irrealidad que, además, conlleva una vuelta de tuerca reflexiva, esa que obliga a observar la estela de lo invisible aunque esté conformada sobre la ciega cotidianidad o esté instalada en lo quebradizo de la posibilidad. Ante la obra de Latorre nunca se da la indiferencia: Léase.

Ramón Acín. Heraldo de Aragón, 1995.

Doble vida. Cuentos.

EdiPlus, 1994.


El aspecto quizá más interesante de Latorre reside, quizás, en esa creación de atmósferas que, a pesar de la fuerte presencia de lo cotidiano, también conecta con la fantasía. La excepcional Villa Millet de “Palacio de sombras” cobija a veintiún desesperados de la vida, aventureros y amantes de las emociones fuertes en busca de un azar liberador; un azar capaz de cubrirles sus fracasos y de anegar las cenagosas aguas de la existencia... Ingenio, técnica, placer y profundidad, pilares básicos raramente unidos en la narrativa actual.

Ramón Acín. Heraldo de Aragón, 1994.

Palacio de sombras.

Novela.

Mira Editores. 1994.


La novela no escatima ni ración de fantasía ni dosis de misterio. Un viaje, una aventura, en barco y en tierra, llena de ruido y de furia, de emociones de vida y de peripecias de muerte, con su despliegue de felices arquetipos pero con carne y hueso, que rescata la “emoción y entretenimiento sin tregua y sin lecciones ideológicas” (en palabras de Fernando Savater), que caracteriza el impulso de los grandes y natos narradores que hacen del relato de aventuras narración siempre vivificante y plenamente disfrutable.

Ramón Freixas. Revista Turia, 1995.

Una sombra blanca.

Novela (adulto-juvenil).

Bruño, 1995. 8ª edición

Los teatros imaginarios.

Novela.

Montesinos, 1995.


La historia de terror que sirve como base argumental experimenta concienzudas, meticulosas transformaciones estilísticas que acaban convirtiendo la aparentemente inofensiva anécdota en un relato alucinado y angustioso, a veces casi insoportable en su capacidad de sugerencia, en el fondo un viaje de ida y vuelta a los infiernos que un apasionado narrador en primera persona llega a recordar, extrañamente, incluso con cariño.

Carlos Losilla. Revista Turia, 1997.

La leyenda del segundo féretro 12ª edición (50.000 ejemplares)

Novela (adulto-juvenil).

Bruño, 1997.

El hombre de las leyendas.

Novela.

Premio Ciudad de Barbastro 1996. Huerga y Fierro, 1996.

La sonrisa de piedra. 

Novela (adulto-juvenil).

Alba, 1997.


El templo de la diosa Kali, fantasmagóricamente situado en medio de la exuberante vegetación de la selva, atrae a los personajes con su inescrutable poder de seducción e impone poco a poco su presencia hasta convertirse en metáfora de toda la novela, lugar de muerte y decadencia capaz de generar, sin embargo, experiencia y vida (...) De la misma manera en que la ausencia física se convierte en motor de sus historias, es la ausencia de un determinado tipo de relato en la narrativa actual aquello que utiliza Latorre para imponer, paradójicamente, su presencia, el fantasma de una ausencia.

Carlos Losilla. Revista Turia, 1997.

Los jardines de Beatriz.

Novela.

Tierra Ediciones, 2002.


El trabajo de Latorre en la escritura de la novela es enorme, no sólo en cuanto a la introducción de dos líneas narrativas paralelas, sino también en la creación de esa atmósfera que se encuentra alrededor de los dos personajes y que crea un espacio asfixiante y en descomposición que los convierte en tan sólo unos seres que se mueven por un mundo que ha perdido su rumbo y se dirige a la destrucción; pero no a la destrucción que se suele concebir como fin de la vida, sino a un fin de la moral, de la cultura, de la ética, donde todo está controlado y donde poco merece la pena ya.

Israel Paredes. Revista de internet “Círculo de Montelly”.

Relatos desde la muerte.

Cuentos.

Ediciones Epígono, 1999.


Extraordinario conjunto de diez cuentos de estilo “gótico”, que avanzan en la innovación del “gótico” moderno y se instalan por derecho propio entre los mejores de este tipo. Esa modernidad del género (a la exacta manera en que Poe la creó) se caracteriza por traer lo sobrenatural al análisis y la observación en la realidad y por crear desde una sensibilidad, una imaginación y una estética temporales, las del presente en que se escribe. Eso hace maravillosamente Latorre en estos diez cuentos.

Raquel Luzárraga. Revista Quimera, 1999.

El año de la celebración de la carne.

Novela.

Prames, 1999.


El sibilino veneno de la prosa de Latorre, en apariencia tranquila y relajada, brilla aquí con más intensidad que nunca, arranca páginas de una belleza letal, culmina con el retrato más espeluznante que concebirse pueda de una sociedad construida sobre la apariencia y la mentira. ¿Qué nos puede deparar la novelística de Latorre tras una apuesta tan radical como ésta? Lo ignoro, pero sí estoy en condiciones de asegurarles una cosa: aunque no volviera a escribir nada más, las últimas páginas de esta novela arrebatada e inquietante —incluida su asombrosa y emocionante clausura— deberían bastar para considerarlo uno de nuestros más arriesgados hombres de letras. Si éste fuera un país normal, quiero decir.

Carlos Losilla. Revista “La Duda”, 1999.

Visita de tinieblas.

Novela (adulto-juvenil)

Mención Fundación Sánchez Ruipérez. Alba, 1998.


“Visita de tinieblas” no se aparta de esa corriente emponzoñada por la oscuridad y lo sobrenatural: sombras que acechan, bosques que amenazan, miedos que atenazan el cuerpo y peligros contra los que la razón nada tiene que hacer. Recomiendo leer esta novela a medianoche, en completa soledad y bien surtido de tinieblas alrededor, para que cualquier crujido que hay en la casa nos sobresalte antes de seguir leyendo: «Por fin mis manos tropezaron con un cuchillo...».

Tino Pertierra. Diario La Nueva España, 1999.

El arrecife del miedo.

Novela (adulto-juvenil).

Edebé, 1999.


Derek Williams, un muchacho de Sumatra cuyos padres son asesinados por unos bandidos, es adoptado por un aventurero que se dedica a recuperar objetos valiosos de barcos hundidos en el océano. Ambos se enfrentarán a una extraña amenaza que pesa sobre la isla bajo la forma de una monstruosa criatura surgida de las aguas. Mezcla de aventura, terror y ciencia ficción, contiene numerosos apuntes sobre la brutalidad humana, la intransigencia social y el racismo.

La incógnita del volcán.

Novela (adulto-juvenil).

Finalista Edebé 2000. Edebé, 2001. 4ª edición.


Un libro de aventuras a través de la selva virgen de Nueva Guinea, en busca de una sustancia vegetal capaz de curar el mal del siglo, el cáncer, convierte este libro en uno de los clásicos del futuro gracias a la maestría narrativa de su autor (...) El tono realista y las evocaciones de las nomenclaturas, añadido al equilibrio estructural, han hecho a esta obra merecedora de la categoría de finalista en el Premio de Literatura Juvenil convocado por la editorial que lo publica (...) Prolífico y buen narrador, es uno de los valores literarios a tener en cuenta y cuyos libros hemos de leer todos, desde los jóvenes hasta los adultos.

Mª José Villoria. Revista Leer. 2000.

El silencio.

Novela.

Huerga y Fierro, 2002.


Latorre posee una capacidad, increíble y especial, para crear atmósferas y lugares acordes al tema central de cada relato. Así, en “Pueblo fantasma”, se hace visible en el silencio de un pueblo deshabitado, abandonado apresuradamente por sus habitantes y cuya vida, bulliciosa y cotidiana, de antaño ha sido sustituida por una vida anormal e invisible. En la novela, comenzada a ritmo de corte policial, el lector acaba atenazado con el aliento e invisible presencia del inframundo, manifestado en el Mensajero de las Tinieblas. Ritmo detectivesco y atmósfera de terror expuestos con gran capacidad fabuladora.

Ramón Acín. Diario Heraldo de Aragón, 2000.

Pueblo fantasma.

Novela (adulto-juvenil).

Bruño, 1999. 5ª edición.


“El silencio” demuestra definitivamente, por si a estas alturas fuera necesario, que Latorre ha alcanzado ya un estatus privilegiado en el entorno de la narrativa contemporánea (...) En sutil paradoja, la disgregación de la palabra finaliza en un retorno a los orígenes para el que las alusiones a Novalis significan un adecuado prólogo. La narración recupera su pulso primitivo, vuelve a una especie de musicalidad directamente recuperada del romanticismo alemán y los sonidos parecen surgir de un idioma con el que se escribiera por primera vez (...) Como Hölderlin, el héroe de Latorre, y con él su autor, conoce la patraña del decorado que la civilización ha construido para nosotros. Pero, a diferencia del poeta germano, en su novela ya no hay Grecias a las que regresar.

Carlos Losilla. Revista Turia. 2002.

La isla del resucitado.

Novela (adulto-juvenil).

Edebé, 2002. 2ª edición.


Por una parte vemos la influencia de la novela bizantina, muy propia de la Edad de Oro, con un protagonista joven que va a vivir las mayores aventuras en unos viajes que culminan con el florecimiento del amor... “La isla del resucitado” nos presenta una entretenidísima historia, narrada en primera persona, que sigue todos los tópicos del género para enganchar al lector de principio a fin. Para disfrutar sin descanso.

Asun Espés Cosculluela. Diario Heraldo de Aragón, 2003.

La mirada de la noche.

Novela (adulto-juvenil).

Premio Gran Angular 2002

Premio Lectores Zamora 2004.Ediciones SM, 2002. 3ª edición.


Leer esta novela de José María Latorre, dirigida como él mismo dice “a un público adulto-juvenil”, puede convertirse en un viaje apasionante a la tradición de la literatura fantástica más primigenia y una aventura breve, pero intensa, por los vericuetos de una prosa cuidada y selecta (...) Se trata de un cuento perverso, una novela de terror ambientada en la época actual, que utiliza un lenguaje muy cuidado para crear sensación de angustia.

José María Ariño. Revista Trébede, 2002.

La mano de la momia.

Novela (adulto-juvenil).

Bruño, 2002. 5ª edición.


El argumento de la novela es sencillo: el descubrimiento del sepulcro de un personaje legendario por su maldad y la oscura trama que se desarrolla alrededor de semejante hallazgo, desatándose una ola de maldad que pone en jaque la vida de los protagonistas. Latorre consigue traspasar al lector la densa y ominosa atmósfera del mal.

L. Estevan Diario Heraldo de Aragón. 2003.

El palacio de la noche eterna. 2ª edición

Novela (adulto-juvenil).

Alfaguara, 2004.


Con “El palacio de la noche eterna”, José María Latorre, como buen innovador del “gótico” moderno que es, reincide en el dominio de la fantasía de terror. De nuevo logra ofrecernos un relato cuyo misterio nos atrapa sin tregua desde su mismo inicio hasta el desenlace. Hábil configurador de inquietantes atmósferas preñadas de tensión e intriga, algo a lo que sin duda contribuyen las plurales calidades sensoriales de su prosa, Latorre nos dispensa una trepidante narración de ambientación contemporánea, merced a la cual ciertas texturas genéricas de antaño quedan tamizadas por el filtro de la actualidad sin perjuicio del sabor añejo de la tradición. En esta novela sigue fiel a la firme vocación humanística que de siempre preside sus obras.

José Havel. Revista Clarín, 2004.

Codex Nigrum.

Novela (adulto-juvenil).

Edelvives, 2004


Hay aquí un discurrir de la trama tan imperceptible como la respiración del propio lector, lo que implica un dominio de las compensaciones de la estructura de la narración, algo que conviene destacar porque en este tipo de novelas se subordina todo a los momentos de suspense en detrimento de la unidad de la composición; hay, también, una ambigüedad, que convendría llamar de feliz hallazgo, sobre los juicios que las muertes de los arqueólogos, amigos del protagonista, ejercen sobre él, y todo ello hace que la novela cumpla, así, esa gran parte de tremenda inquietud que, en definitiva, es lo que la distingue sobremanera de otras que se limitan a repetir fórmulas.


Juan Angel Juristo. Blanco y Negro Cultural, 2004.


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Encuentro en el abismo.

Novela (adulto-juvenil).

Ediciones SM, 2004.


En un principio esta novela se presenta a caballo entre el relato de terror y de aventuras, pero al añadirse las características del personaje central la carga narrativa es mucho más fuerte y, a la sazón, complicada de conjugar. Pero Latorre lo consigue magistralmente gracias a un estilo sobrio, centrado, como suele ser habitual, en la creación de atmósferas opresivas y asfixiantes, pero a su vez dando al relato un toque romántico que permite vivir la aventura sin concesiones (...) Un escritor tan apegado a la realidad como él desde el inicio de su obra literaria, a pesar de sus saltos al pasado, como en este caso, no podía dejar de mostrar cómo siente y ve el presente inmediato. Y con esta novela lo ha dejado ver bien claro.

Israel Paredes. Revista de internet “Círculo de Montelly”, 2004.

Un sudario de hiedra. (2ª Edición)

Novela (adulto-juvenil).

Edebé, 2006.


En 1934, los Cavendham, la familia más poderosa de Cornualles, regresan a su residencia de Falmouth después de haber permanecido en Egipto durante más de cuatro meses dedicados a la búsqueda de unas tumbas pertenecientes al entorno de la reina Hotepheres. Poco después, los miembros de la familia van falleciendo uno a uno y sus cadáveres desaparecen de la cripta familiar. Es ahí donde interviene el famoso detective Henry Saville para resolver el misterio.

La noche de Cagliostro y otros relatos.

Valdemar, 2006.


La aparición de este libro debe llenar de alegría a los aficionados a la literatura fantástica. El lector tiene la posibilidad de disfrutar de unos relatos modernos del género sin que disminuyan las calidades propias de un relato de terror clásico, uno de los placeres más poderosos e insustituibles de la existencia humana. Sí, la literatura está de enhorabuena.

Lluís Satorras. Babelia. El País, 2006.

Una colección de cuentos capaz de dejar boquiabierto al más pintado, tal es su fuerza y su perfección, su extremada variedad y la inverosímil fidelidad que el autor muestra en ella en relación a su universo de siempre.

Carlos Losilla. Revista de Literatura Rey Lagarto. 2006.-


Pocos autores hay como José María Latorre tan interesantes y prolíficos. Pocos con una voz narrativa tan propia. Pocos, y esto es lo que más duele, tan frecuente y extrañamente “olvidados” a la hora de recuentos y antologías y demás reparticiones del pastel literario (...) Latorre domina a la perfección determinadas pasiones de índole patológica, y uno concluye novelas como “Los teatros imaginarios” con la sensación de haber descubierto un páramo claustrofóbico y, no obstante, lleno de algo que tiene que ver, sea lo que sea, con la plenitud.

Javier García Sánchez. Diario El Mundo. 1995.


La obra de José María Latorre no deja de enriquecerse con nuevos títulos y, por si eso fuera poco, abarcando nuevos frentes, líneas de indagación expresiva que convierten a este autor en un hombre textual y plásticamente fiel a sus propios mitos y obsesiones. Admirable, por rica e insólita en verdad, es la trayectoria de este narrador que honra y exalta sus pasiones —actúa con idéntica energía frente a sus demonios— a través de su escritura. “El hombre de las leyendas” es, quizá, su obra más completa y ambiciosa (...) en la que opta por un lenguaje cargado de acentos confesionales.

Revista Leer. Otoño 1997.

La profecía del abad negro (adulto-juvenil).  2ª edición

Alfaguara, 2007.

El sueño de la ciudad perdida (adulto-juvenil).

Ediciones SM, 2007.


Después de muertos (adulto-juvenil).

Bruño, 2007.

Mario Orsini emprende un viaje a Brasil siguiendo el rastro de su padre, desaparecido en una expedición por la Amazonia en busca de una mítica ciudad perdida que no figura en los mapas y que algunas leyendas sitúan entre Aripuanà y el Matto Grosso, de la cual ya se encontraban referencias en ciertos manuscritos de la época de los conquistadores, y cuyos habitantes entraban en coloquio con sus dioses y alcanzaban una edad superior a doscientos años. Antes que su padre han desaparecido en la selva muchos aventureros que soñaban con encontrarla, incluso Paracelso y Cagliostro. En su búsqueda del padre, que también tiene algo de ajuste con el pasado, Mario vivirá una odisea, dentro de la gran tradición de la novela de aventuras, en la que la maldad y la codicia se darán la mano con la intención altruista de quienes combaten contra la especulación del territorio amazónico y la matanza de indígenas.

Fragmentos de eternidad. Novela

Laria, 2007. Prado Picón, s/n. 33008 Oviedo. Tfno. 985 215127

El Juramento. Dirigida por Merçé Vilaret

El mensajero. Dirigida por Luis María Gúell

Miss Ada Boyle, profesora de literatura y escritora de un libro sobre las antiguas leyendas celtas, acepta una oferta de trabajo en un colegio de Stoney, un pueblo lejos del ajetreo de la capital. Esta decisión va a cambiar su vida para siempre. Camille y Geoffrey, dos de sus alumnos, le entregan un libro que les abrirá las puertas del terror. Una abadía en ruinas, una aterradora profecía, fuerzas malignas, paisajes brumosos, cementerios abandonados...

Hay varios elementos que hacen de Fragmentos de eternidad una novela inquietante y sugestiva, pero también otros muchos que le otorgan una calidez inaudita en estos tiempos de miseria y escasez. Conmueve ese retrato femenino de la historiadora confundida con una prostituta, esa mujer seria y cabal enjaulada en un mundo de locos. Conmueve la andadura del escritor que no sabe qué escribir, también perdido en un universo desquiciado que tampoco puede reflejar. Conmueve incluso ese fanático que pretende acuchillar cuadros y boicotear iglesias, todo en nombre de un ideal ambiguo, producto de un entorno que lo sobrepasa. Y conmueve, sobre todo, el arte del propio Latorre, la libertad con que se ha enfrentado a un material como éste, la ausencia de prejuicios con que aborda la insensibilidad contemporánea a partir de una sensibilidad exacerbada, su independencia creativa y el hecho de que Fragmentos de eternidad sea, por todo ello, una novela inolvidable que se lee como un relato de misterio y se digiere como un tratado de filosofía.

Carlos Losilla. Revista Turia. Noviembre 2007


Tras la muerte de sus padres, John se traslada de Inglaterra a Haití, donde reside su tío Philip, encargado de su custodia. Su vida en este nuevo país va a estar marcada por el signo de lo misterioso, de lo incomprensible, de lo macabro... Pero nada de esto podía suponer John cuando emprendió el viaje rumbo a Haití, un lugar donde, entre otros horrores, vería caminar a los muertos. Una historia de miedos y soledad.

José María Latorre consigue elaborar una obra trepidante, muy bien escrita y resuelta con elegancia, que quedará en la memoria de los lectores. Una espléndida propuesta.

Rubén Castillo. Blogspot Mis Libros.